Daniel Negreanu, nombrado el jugador del año en el 2004 por la revista CardPlayer, vivió esta situación el año pasado en el Five Diamond World Poker Classic del World Poker Tour celebrado en el Bellagio de Las Vegas, retirándose de un juego con un par tras de que un oponente hizo una apuesta considerable, luego mostrando la mano que tenía.
Poco después, se encontró en un juego con Kido Pham. Negreanu sabía que Pham había presenciado lo ocurrido cuando lo vio hacer su apuesta inicial y luego elevarla a 2,500 dólares. El jugador en posición de repartir igualó la apuesta, y Negreanu también, quien puso otros 1,500 dólares en la apuesta obligatoria con 7-3 de corazones.
Las cartas del flop fueron As-7-5 -- As de diamantes, 7 de espadas , 5 de corazones. Todos pasaron. El turn fue 3 de diamantes, dejando una flor incompleta en las cartas comunitarias y dándole a Negreanu de nuevo un par.
"Apuesto cinco mil" dijo Negreanu. "Pham igualó y elevó la apuesta a 20 mil. El otro competidor y yo igualamos los 20 mil dólares rápidamente, esperando que ambos pasaran al repartirse la última carta comunitaria o river."
El river fue un Q de espadas. Negreanu pasó. Pham apostó 50 mil. El jugador en posición de repartidor se retiró. Negreanu estaba cerca de tener que hacer una gran apuesta, de nuevo.
"Hubiera podido retirarme y aún así tendría 80 mil en fichas, lo que sería un buen día de juego," dijo Negreanu. "No era mi meta, pero hubiera estado bien. Pero pensé, no viene hasta aquí a ser un espectador más; vine a jugar, a seguir mis instintos.'
"Lo vi (Pham), y estaba completamente rígido. Al mismo tiempo, sabía que existía la posibilidad de que tuviera un 4-6 teniendo una corrida. Le pregunté, '¿Tienes un 4-6, verdad?' y lo noté nervioso."
"Finalmente, tomando en cuenta eso y el hecho de que sabía (Pham) que me podría retirar, dije, '¿Sabes qué? ésta es la oportunidad para arriesgarme", e igualé su apuesta, y él dijo, 'corrida,' y mi expresión fue, 'Ohhhh,' a lo que él contestó, 'es una broma,' y tiró su mano."
La diferencia entre los grandes jugadores y buenos jugadores es el deseo de ganar ese juego.
"Si estuviera equivocado, tengo 38 mil," dijo Negreanu. "No estoy eliminado. He estado en esa situación antes. Pero si tengo la razón, en qué posición tan inmejorable he quedado (finalizando el día en segunda posición con 217 mil dólares).
"Seguí mis instintos. Lo que me inclinó a seguir jugando fue, que si él hubiera tenido una buena mano, hubiera apostado 30 o 40 mil. Pero cuando apostó 50 mil, que es una enorme cantidad, y pensé, 'Me quiere sacar del juego; y no me la va a poner fácil.' Me llevó a pensar que no quería que igualara la apuesta."