Cuando el sol se pone en la antigua colonia portuguesa de Macao, la actual meca asiática del juego y las apuestas explota en un sin fin de luces y oportunidades provenientes de sus mega hoteles y casinos al estilo Las Vegas y se vuelve un lugar místico para las miles de personas que se acercan hasta allí con la esperanza de convertirse en millonarios.
Este sinfín de oportunidades actúa como un imán gigante para jugadores de todo el mundo y llegó a atraer a 27 millones de visitantes el año pasado. Los habituales visitantes de la ciudad destacan la gran vida y diversión que esta ofrece sobre todo por las noches. Es común ver a los turistas yendo de un casino al otro, ya que la entrada a los mismos es gratuita.
Algunos de los hoteles de mayor categoría ofrecen paseos de compras de lujo y centros de convenciones en los que se puede asistir a espectáculos durante toda la noche, con shows que van desde cantantes que entonan canciones occidentales populares hasta bailarinas en topless que hacen shows eróticos sobre el escenario.
Si bien la atracción máxima de la ciudad son por supuesto los cientos de ofertas de diversión que ofrecen los casinos, hay otras atracciones que hacen de Macao una ciudad única. Entre ellas se destacan los paseos por las tiendas lujosas y los pequeños mercados que ofrecen antigüedades, las carreras de galgos y la fabulosa vista panorámica que ofrece la torre de Macao, donde se puede apreciar de una vista privilegiada de toda la ciudad mientras se disfrutan exóticos platos en su restaurant.